{"id":889,"date":"2026-08-17T19:40:21","date_gmt":"2026-08-17T19:40:21","guid":{"rendered":"https:\/\/gritodeaztlan.com\/?p=889"},"modified":"2026-08-22T16:43:08","modified_gmt":"2026-08-22T16:43:08","slug":"el-soborno-racial-como-la-division-protege-al-poder-pt-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gritodeaztlan.com\/en\/el-soborno-racial-como-la-division-protege-al-poder-pt-1\/","title":{"rendered":"The Racial Bribe: How Division Protects Power Pt. 1"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"889\" class=\"elementor elementor-889\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-610d7c1d e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"610d7c1d\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-296dc3f2 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"296dc3f2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p class=\"p1\"><em>El soborno no necesita acabar con la pobreza. S\u00f3lo necesita hacerla menos humillante, d\u00e1ndole al pobre alguien m\u00e1s vulnerable a quien mirar hacia abajo.<\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3c1f1fab elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"3c1f1fab\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">El viejo pacto: Raza, trabajo y riqueza.<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-353e624b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"353e624b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La historia de Estados Unidos no puede entenderse solamente como una lucha entre ricos y pobres. Tambi\u00e9n debe entenderse como la historia de c\u00f3mo la raza ha sido utilizada para impedir que los pobres se reconozcan entre s\u00ed como posibles aliados.<\/p>\n<p>El soborno racial no siempre es dinero. Es una recompensa social, legal y psicol\u00f3gica que se ofrece a un grupo para que se identifique con el poder, en lugar de identificarse con otros grupos explotados. Susurra una promesa peligrosa: quiz\u00e1 no eres rico, quiz\u00e1 tambi\u00e9n sufres, pero al menos est\u00e1s por encima de alguien m\u00e1s.<\/p>\n<p>Ese susurro ha protegido la riqueza durante siglos. En lugar de dirigir el enojo hacia arriba \u2014hacia los salarios bajos, las rentas imposibles, la deuda m\u00e9dica, el poder corporativo y el abandono pol\u00edtico\u2014, se ense\u00f1a a la gente a dirigirlo hacia los lados o hacia abajo: contra los afroamericanos, los pueblos ind\u00edgenas, los trabajadores mexicanos, los migrantes asi\u00e1ticos, los musulmanes, los solicitantes de asilo, los inmigrantes indocumentados o cualquier grupo que en ese momento sea presentado como amenaza.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-66475a6 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"66475a6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><em>El resultado es un pa\u00eds donde la desigualdad crece, pero la inconformidad que podr\u00eda convertirse en solidaridad termina convertida en resentimiento racial.<\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7c971667 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"7c971667\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">El viejo pacto<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-11c01838 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"11c01838\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>W. E. B. Du Bois describi\u00f3 esta din\u00e1mica como el salario p\u00fablico y psicol\u00f3gico de la blancura. Muchos trabajadores blancos pobres recib\u00edan poca riqueza material, pero recib\u00edan estatus p\u00fablico, ventajas legales y la compensaci\u00f3n emocional de ser tratados como superiores a las personas negras.[1] Ese salario no los hizo ricos. Pero s\u00ed ayud\u00f3 a convencerlos de que sus intereses estaban m\u00e1s cerca de la \u00e9lite blanca que de los trabajadores negros que tambi\u00e9n eran explotados.<\/p>\n<p>El soborno racial empez\u00f3 temprano. En 1790, la primera ley federal de naturalizaci\u00f3n limit\u00f3 la ciudadan\u00eda a las personas blancas libres.[2] Desde el inicio, la pertenencia legal estuvo ligada a la raza. Algunas personas pod\u00edan trabajar, construir, servir e incluso morir en el pa\u00eds sin ser aceptadas plenamente dentro de \u00e9l.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la esclavitud, la jerarqu\u00eda no desapareci\u00f3; cambi\u00f3 de forma. Durante la Reconstrucci\u00f3n, los agricultores blancos pobres y las personas negras reci\u00e9n liberadas compart\u00edan necesidades reales: tierra, salario, alivio de deudas, educaci\u00f3n, seguridad y representaci\u00f3n pol\u00edtica. Pero las leyes de Jim Crow, la segregaci\u00f3n, el terror racial y la supresi\u00f3n del voto los dividieron. A los blancos pobres se les ofreci\u00f3 estatus, mientras terratenientes, industriales y \u00e9lites pol\u00edticas conservaron el poder.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-fde004f elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"fde004f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><em>El mensaje era simple: no se unan como pobres; identif\u00edquense como blancos.<\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-55c85549 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"55c85549\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Trabajo, migraci\u00f3n y culpa<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1410e608 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1410e608\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La misma estrategia marc\u00f3 la pol\u00edtica migratoria. Los trabajadores chinos fueron utilizados primero como mano de obra barata y despu\u00e9s culpados como amenaza para los trabajadores blancos. La Ley de Exclusi\u00f3n China de 1882 fue la primera gran ley federal que restringi\u00f3 la inmigraci\u00f3n atacando a un grupo \u00e9tnico espec\u00edfico de trabajadores.[3] Los poderosos se beneficiaron dos veces: explotaron el trabajo inmigrante y luego culparon a los inmigrantes por la inseguridad que esa explotaci\u00f3n produjo.<\/p>\n<p>El patr\u00f3n se repiti\u00f3 en la historia estadounidense. Los trabajadores negros fueron culpados por los conflictos laborales. Los trabajadores mexicanos y filipinos fueron culpados por los bajos salarios en la agricultura. Los inmigrantes irlandeses, italianos y de Europa del Este primero fueron tratados como inferiores y despu\u00e9s absorbidos dentro de la blancura, muchas veces a cambio de distanciarse de las personas negras y de otros grupos no blancos.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-677b270 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"677b270\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><em>El soborno funcionaba porque ofrec\u00eda una aceptaci\u00f3n condicionada: puedes subir, siempre y cuando demuestres que no eres como ellos.<\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4ea0b5b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4ea0b5b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En el siglo XX, las pol\u00edticas del gobierno profundizaron la brecha racial de riqueza. Las familias blancas tuvieron m\u00e1s acceso a programas de compra de vivienda, desarrollo suburbano, hipotecas respaldadas por el gobierno y oportunidades para construir patrimonio despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. Muchos veteranos negros, aun despu\u00e9s de servir en el ej\u00e9rcito, fueron excluidos de los beneficios completos del GI Bill mediante discriminaci\u00f3n en educaci\u00f3n, vivienda, bancos y administraciones locales.[4]<\/p>\n<p>Eso no fue accidental. La riqueza en Estados Unidos se ha construido mediante leyes, tierra, trabajo, exclusi\u00f3n e herencia. El soborno racial ayud\u00f3 a ocultar esa verdad. A un trabajador que apenas pod\u00eda pagar la renta se le pod\u00eda decir que el problema eran las familias negras, los inmigrantes o los pobres que recib\u00edan ayuda p\u00fablica. Mientras tanto, la parte m\u00e1s alta de la sociedad acumulaba m\u00e1s propiedades, m\u00e1s influencia y m\u00e1s control sobre la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Las cifras muestran el resultado. Brookings report\u00f3 que, en 2016, la familia blanca t\u00edpica ten\u00eda aproximadamente diez veces m\u00e1s riqueza que la familia negra t\u00edpica.[5] En 2025, el Banco de la Reserva Federal de St. Louis report\u00f3 que el 10 por ciento m\u00e1s rico de los hogares pose\u00eda el 67.2 por ciento de la riqueza total, mientras que el 50 por ciento m\u00e1s pobre pose\u00eda apenas el 2.5 por ciento.[6] El pa\u00eds est\u00e1 dividido por raza y por clase, pero la raza ha sido usada para impedir la solidaridad de clase.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-54814333 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"54814333\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">C\u00f3mo se desv\u00eda el sufrimiento<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5299eb36 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5299eb36\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El soborno racial es poderoso porque cambia la direcci\u00f3n emocional del sufrimiento. Cuando la gente est\u00e1 desesperada, busca una explicaci\u00f3n. En lugar de escuchar: tus salarios son bajos porque las corporaciones debilitan el poder de los trabajadores, escucha: los inmigrantes te quitan el trabajo. En lugar de escuchar: la vivienda es impagable porque la ganancia distorsion\u00f3 el mercado, escucha: los pobres est\u00e1n drenando el sistema. En lugar de escuchar: tu deuda m\u00e9dica existe porque la salud se convirti\u00f3 en negocio, escucha: alguien m\u00e1s recibe beneficios que no merece.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-08f9370 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"08f9370\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><em>As\u00ed es como el resentimiento se vuelve pol\u00edticamente \u00fatil. La persona da\u00f1ada por el sistema es invitada a defender ese mismo sistema, porque cree que alguien debajo de ella es el verdadero enemigo.<\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5b08290 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5b08290\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La primera parte muestra c\u00f3mo el soborno racial convirti\u00f3 diferencias de raza y clase en una herramienta de control. La segunda parte examina c\u00f3mo esa misma l\u00f3gica opera hoy dentro de las comunidades inmigrantes y qu\u00e9 podr\u00eda ocurrir cuando la divisi\u00f3n deje de funcionar.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e8a14ce e-con-full e-flex e-con e-parent\" data-id=\"e8a14ce\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1a295045 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"1a295045\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Fuentes seleccionadas<\/h3>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8419e8 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"8419e8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>[1] <\/strong>W. E. B. Du Bois, Black Reconstruction in America; explicaci\u00f3n del salario p\u00fablico y psicol\u00f3gico de la blancura.<\/p>\n<p><strong>[2] <\/strong>Ley de Naturalizaci\u00f3n de 1790, que limit\u00f3 la naturalizaci\u00f3n a personas blancas libres; recursos de Immigration History \/ National Archives.<\/p>\n<p><strong>[3] <\/strong>Ley de Exclusi\u00f3n China de 1882; National Archives, Milestone Documents.<\/p>\n<p><strong>[4] <\/strong>Estudios hist\u00f3ricos sobre la exclusi\u00f3n racial en la aplicaci\u00f3n del GI Bill, vivienda, educaci\u00f3n y cr\u00e9dito.<\/p>\n<p><strong>[5] <\/strong>Brookings Institution, Examining the Black-white wealth gap.<\/p>\n<p><strong>[6] <\/strong>Federal Reserve Bank of St. Louis, The State of U.S. Household Wealth, 23 de junio de 2025.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-643af1c5 e-flex e-con-boxed e-con e-child\" data-id=\"643af1c5\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-32b9b1bc e-con-full elementor-hidden-mobile e-flex e-con e-child\" data-id=\"32b9b1bc\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-41656aae elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"41656aae\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"367\" height=\"398\" src=\"https:\/\/gritodeaztlan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Rectangle-14.png\" class=\"attachment-large size-large wp-image-138\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/gritodeaztlan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Rectangle-14.png 367w, https:\/\/gritodeaztlan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Rectangle-14-277x300.png 277w\" sizes=\"(max-width: 367px) 100vw, 367px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-70f152c1 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"70f152c1\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6e8a6e1d elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6e8a6e1d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\u00c1ngel Rivas T\u00e9llez<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-49b61d44 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"49b61d44\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Autor y fundador de Grito de Aztl\u00e1n.\u00a0\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8033e3b e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"8033e3b\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7d50942 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7d50942\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Este art\u00edculo fue elaborado por \u00c1ngel Rivas como parte de un trabajo de investigaci\u00f3n period\u00edstica y tiene fines exclusivamente informativos, con la intervenci\u00f3n editorial de Rosalba T\u00e9llez. El contenido no refleja una opini\u00f3n personal del autor, y se basa en la recopilaci\u00f3n y verificaci\u00f3n de informaci\u00f3n de inter\u00e9s p\u00fablico.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El soborno no necesita acabar con la pobreza. S\u00f3lo necesita hacerla menos humillante, d\u00e1ndole al pobre alguien m\u00e1s vulnerable a quien mirar hacia abajo. El viejo pacto: Raza, trabajo y riqueza. La historia de Estados Unidos no puede entenderse solamente como una lucha entre ricos y pobres. 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