La promesa que siempre se aleja La asimilación se vende como una promesa: cambia tu nombre, suaviza tu acento, habla inglés, evita la controversia, rechaza a la gente que incomoda a la cultura dominante y estarás a salvo. Pero para muchos latinos, la promesa siempre se aleja. La aceptación se ofrece de manera condicional, y esa condición muchas veces es el silencio. Una persona puede ser elogiada por trabajar duro, pero condenada cuando exige derechos laborales. Un estudiante puede ser celebrado por ser bilingue, pero castigado por hablar